martes, 10 de enero de 2012
Punto de vista
Se hallaba cansado, harto de las cosas que le pasan.... camina por Av. Colón sin saber para donde... calor, el calor cada vez se hace más intenso... gente de allá para acá, y aún no sabe para donde ir... el calor comienza a aumentar y cada vez se le hace más insoportable...
Al llegar a Las Heras con Colón se toma una pausa, de repente y sin saber por qué mira su entorno, cuando voltea, mira una calle como sigue ascendente hacia el sur, ve el cerro empinado, que en su base se halla blindado de variadas casas y pequeños callejones. Al ver esa escena decide subir, caminar... seguir subiendo, cada pasaje, cada calle obliga a virar a derecha, izquierda, calle sin salida, devolverse y tomar otro pasaje, seguir avanzando... unos pasos más adelante se ve un escala. Subir, subir y llegar al final de la escala. La sorpresa mayor es que al ver la ciudad desde arriba el panorama es completamente distinto....
Parece increíble ver una ciudad tan distinta, solo por el hecho de cambiar el ángulo de visión. Mirar las cosas desde más arriba hace una tremenda diferencia en como podemos ver y apreciar todo.
Parece que no es algo que solo pase con lo geográfico, sino con las cosas en la vida; en general, cuando vemos las cosas con "otro cristal", como se dice, podemos apreciar el paisaje con más claridad. Frente al agobio y la sensación de estrechez, muchas veces se hace necesario explorar nuevos lugares, quizás tomar algún desvío en tan rutinario viaje.
En fin, ya con una sensación de alivio, sintiendo el día (la vida) un poco más ligero, se puede ir más adelante con una visión más optimista de las cosas.
Ahora, tomar la escalera, bajar... bajar, tomar una calle inclinada por la derecha, seguir caminando.... seguir caminando...
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